EL REGRESO DEL PRODIGIO


Esta es la review del primer concierto de Elvis en el Hotel International en Las Vegas del 31 de Julio de 1969. Fue escrito por Ray Connolly y publicado en el Diario LONDON EVENING STANDARD el 2 de Agosto de 1969, e incluye una reseña del show mismo y una excitante entrevista con el Rey.

Por eso a pesar que es un artículo largo… vale la pena leerlo.


 

"Elvis Presley salió de la locura de celuloide de Hollywood el fin de semana para hacer su primer aparición pública en 9 años.". Por la respetable suma de £225,000 el Dios del Rock and Roll volvió a los escenarios en una ráfaga de avisos promocionales en el nuevo Hotel Internacional en esta caliente y lunática ciudad de Las Vegas. Ya vi el show tres veces y les puedo decir que es sensacional, mucho mejor de lo que cualquiera se lo podría haber imaginado. 

 

Dos shows por noche por 28 días él se va a estar presentando para los adinerados caballeros y las hermosas mujeres. "...esto es lo más excitante que he hecho en años.". Pero fue la primera aparición de la primera noche la que tenía toda la carga dramática. Por una hora completa de trabajo, él sudó, giró y se estremeció, gorjeó y cantó, gruñó y gimió a lo largo de 20 canciones. Fue un retorno espectacular.

 

Tan flaco como una espiga y sin un año más encima que 23 (aunque tiene 34), volvió a los escenarios después de 9 años de ausencia como un fresco jovencito de camino a conocer a los padres de su noviecita por primera vez. Casi sin animarse a mirar a la audiencia, la cual estaba compuesta por gente de más de 30 ya que la gente joven casi nunca puede costearse la entrada, pasó directamente a BLUE SUEDE SHOES y terminó I GOT A WOMAN y THAT'S ALL RIGHT antes de que le pareciera preciso comenzar a charlar. A pesar de que sus primeras fans ya son mujeres grandes y madres muchas de ellas, Elvis ha perpetuado su imagen del chico del sur, raro, tímido, lleno de promesas indecorosas y dinámicos shows. Como respaldo, las Sweet Inspirations junto a los Imperials para agregarle fuerza al sobresaliente grupo de 6 hombres compuesto por un piano eléctrico, batería, bajo y tres guitarras. El balance del combo fue perfecto y fue poco necesaria la ayuda de la orquesta compuesta por 30 músicos quienes ayudaron ocasionalmente en algunas baladas como LOVE ME TENDER y CAN'T HELP FALLING IN LOVE WITH YOU y YESTERDAY.

 

Es difícil describir el exacto atractivo de este hombre. Verdaderamente es un cantante increíble y rítmico, pero hay algo más. La perfecta imagen y estilo, sumado a su carisma es magnético. Habiendo visto su show me es más fácil entender como se convirtió en la leyenda que es en la música popular. Sorprendentemente el mayor aplauso de la noche, aunque fue generoso siempre, vino con una nueva canción llamada SUSPICIOUS MINDS de su próximo disco y seguramente su álbum 51º en vender un millón de copias. Fue verdaderamente una noche memorable. La noche en que Elvis Presley, el fundador de la música popular de hoy en día, descubrió que es todavía uno de los mejores artistas y volvió a hacer lo que siempre hizo mejor. 

 

Conseguir una entrevista con Elvis fue mucho más complicado que lograr verlo.

 

Pero después de tres días y tres noches de negarme ver a su estrella, el Coronel, finalmente, cambió de parecer (tal como me habían dicho que lo haría) y me dio cinco minutos para estar listo. Una hora más tarde estaba en mi habitación pasando por teléfono este artículo para la primera edición del diario de la mañana siguiente: "...a veces cuando entro a una habitación en casa y veo todos esos discos de oro colgados por las paredes pienso que son de alguien más. No míos. No puedo creer que soy yo.". - Elvis Presley.

 

Esta es la leyenda en persona hablando.

 

El hombre que virtualmente comenzó con los grupos de rock and roll tal como los conocemos ahora. El hombre que cambió el curso de la música popular y así contribuyó a cambiar el curso de la historia social. (En el último recuento eran 70, con 50 de ellos con más de un millón de copias vendidas).

 

Llegar a Elvis es casi imposible. Guardias de seguridad con armas y walkie-talkies lo siguen día y noche como sombras, y me llevó una interminable cantidad de negociaciones con su extremadamente tacaño manager, el Coronel Tom Parker, para ser tratado como un VIP y conocer al hombre que han convertido en leyenda.  Y cuando uno llega, ¿cómo le habla uno a esa leyenda? Tumbado sobre un sofá rojo español en la sala de espera de su suite, está sorbiendo una bebida sin alcohol de una botella. Las paredes están empapeladas de telegramas incluyendo uno de los Beatles. Tiene puesto su traje negro estilo karate diseñado para esta temporada del Hotel, y su pelo, teñido de negro azabache como siempre, está peinado para atrás el estilo que creó 14 años atrás. Sus patillas son largas ahora y puntiagudas y negro azabache también. Es increíblemente apuesto, con quizás el mejor perfil de películas desde Rudolf Valentino. Vestido correctamente podría pasar por un perfecto jugador estereotipado de VIVA LAS VEGAS. Pero, dice, nunca apuesta. Todavía un caballero sureño, se levanta para saludarme con un entusiasmo casi atlético, luego frota sus grandes anillos, los cuales están llenos de diamantes contra el brazalete de plata que lleva su nombre. Se nota, quizás, un poco nervioso.  La habitación está atestada de ayudantes y amigos. No hay mujeres presentes. Priscilla Presley, la chica de Memphis con quien Elvis se casó dos años atrás está en la suite del pent-house del piso 30, la bebé Lisa de 18 meses está en una de sus casas de California.

 

El Coronel no tiene nada que ver con las finanzas del Sr. Presley. De todo eso se encarga su padre, el Sr. Vernon Presley, y su contador. El señor Presley, una versión más gorda y canosa de su hijo, si se ha visto alguno, asiente al modo formal en tercera persona con la que habló y se toma otra cerveza del bar. "...él puede tirar por el inodoro todo su dinero si quiere. A mí no me importaría", agrega el Coronel, con un humor fácil y de estilo campestre si se quiere. Y hay más risas – las botas cowboy caña larga negras que está usando han girado por alrededor de la mesa que tiene enfrente.

 

"¿Cómo combinas el casamiento con el negocio? le pregunto. Hace una pausa y sonríe: "...con mucho cuidado., simplemente con mucho cuidado.". "¿Objetó su mujer que volviera a ser un sex-symbol?". "...No, Planeamos una gran familia. Cuando estás casado te das cuenta de la realidad. Ser padre me hizo dar cuenta de muchas cosas de la vida.". Pero el matrimonio no ha reducido lo sensual de su actuación. Su rodilla izquierda todavía tiembla cuando canta, su guitarra todavía se convierte en una especie de metralleta fálica, mientras que con el micrófono parece que simula un acto de violación. Y están sus comentarios improvisados en el escenario llenos de ambigüedades. "...no tires de mi cordón, señorita" dice, cuando una fan agarra el cable del micrófono. En la primera noche de su presentación, una mujer en el público empezó a desvestirse, sobrellevada por la excitación. Otra se sacó su ropa interior para que se secara la frente. El la aceptó, se secó con los voladitos y la volvió a tirar al publico. Después del show unas mujeres se subieron al escenario para besar a su ídolo mientras bajaba el telón.

 

Fue la "amenaza sexual" que 14 años atrás llevó a que un clérigo quisiera prohibirlo y encarcelarlo, y con el que se gano el título de ELVIS LA PELVIS. En esos días, esos movimientos de caderas eran considerados totalmente obscenos. Sus ropas eran doradas como sus Cadillacs, y su imagen era de desatada e irrespetuosa juventud.

 

Está más flaco ahora de lo que ha estado en años y con el ejercicio que hace cada noche, el escenario ha hecho que baje inclusive más. Parece un hombre en su primera veintena. "No lo entiendo," dice, en su lenta y profunda voz cansina. "La gente me vive diciendo que me veo joven. No sé como lo hago. Me puse muy gordo en un tiempo cuando estaba haciendo esas películas, pero lo bajé rápido, ¿viste?" Es increíblemente amigable y fresco. Una vez que la barrera se rompió no encontrarás una leyenda, sólo un hombre común, amable, cálido y cooperador. Trata de contestar todas las preguntas, pero se detiene cuando alguien le pregunta el nombre de alguien quien el quisiera ser. "No puedo.", dice. También es un hombre tímido. Tiene muy pocos amigos en el ambiente - Tom Jones es uno de sus mejores amigos por lejos. "Supongo que soy simplemente un chico del sur, y nunca me conecté con la gente del ambiente. Tengo mis propios amigos.". Pero recuerda bien el encuentro que tuvo con los Beatles durante la Beatlemanía, y particularmente su tour manager, Mal Evans.

 

Recuerden mis palabras: "ÉL VA A SER INMENSO UNA VEZ MÁS".

 

Traducción: Gisella Pascucci


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